Val de Scalve
El más lejano de los valles bergamascos merece la pena ser visitado por sus pistas de esquí y sus sendas.

El más aislado de los valles bergamascos, accesible desde el Valle Seriana a través del Puerto de la Presolana o del Valle Camonica, ofrece un bellísimo ambiente alpino todavía puro. .

Rodeado por las montañas y atravesado por el torrente Dezzo, el Valle de Scalve es una meta ideal para los deportes al aire libre y para aquellos que aman los itinerarios naturales.

Los excursionistas pueden hacer senderismo a lo largo de senderos de montaña mientras que en invierno, los más de 25 km de pistas, atraen a numerosos esquiadores. El Valle de Scalve, en su mayoría montañoso, también es un paraíso del esquí de fondo con el pinar de Schilpario recorrido por 4 pistas.

Muy sugerente desde el punto de vista natural, es la Via Mala, el sendero que lleva a Val Camonica. Fue escavada en la roca de una garganta con paredes muy compactas, por cuyo lecho discurre el imponente Dezzo.

Las localidades más conocidas son Colere para el esquí alpino, Schilpario para el esquí nórdico, Vilminore di Scalve y Azzone.

Los cumbres y los pinares hacen de marco en Schilpario, el mayor centro; la principal actividad laboral hasta hace más de medio siglo eran las minerías de minerales ferrosos, cuyos testimonios se reviven con un museo y la visita a una galería, donde es posible internarse hasta 800 metros