Bérgamo Alta
El desafío de construir una mágica ciudadela que permaneciese suspendida entre el cielo y la tierra como un sueño, fue superado solo una vez en toda Italia. Y se produjo, y se produce, en Lombardía, en Bergamo Alta.

Antes de perderse en el azul de los Alpes que llevan hacia el cielo, la mirada encuentra una terraza maravillosa e imponente, asomada a la llanura y a los montes, que desde hace siglos rodea los tesoros artísticos y culturales que se encuentran en el Colle.

Bérgamo, con sus Murallas Venecianas, acoge de esta manera a quien llega. Rodeada por ríos y valles muy verdes, atravesada por senderos que se extienden hasta el Parco dei Colli, la gran zona verde protegida de la que forma parte, la ciudad se presenta como una zona en la cual convergen arte, cultura y naturaleza, una amplia y heterogénea historia que no podrás evitar contar.

También conocida como la Città dei Mille, por aquellos 156 jóvenes de Bérgamo que en 1860 salieron desde aquí para participar en la expedición "dei Mille", que con Garibaldi llevó a la Unidad de Italia, Bérgamo lleva impregnada a lo largo de todas sus calles una historia muy antigua que, sin embargo, debe vivirse todavía.

Museos, obras de arte y bellezas naturales, callejuelas empedradas y edificios con espléndidas fachadas, tesoros de arte sacro, de arte antiguo y contemporáneo, obras maestras en lo referente a gastronomía y enología, eventos durante todo el año: la ciudad se muestra como un nexo de fantásticos descubrimientos y de encuentros inesperados, como aquellos con Gaetano Donizetti, gran compositor de fama internacional, Bartolomeo Colleoni, caudillo bergamasco al servicio de la República de Venecia y Lorenzo Lotto, entre los artistas renacentistas italianos más conocidos que, además, vivió y trabajó en Bérgamo durante más de una década.