Cannoniera San Michele

Descripción

No hace falte ser espeleólogos y bajar cientos de metros en el suelo para visitar unas maravillosas formaciones cársticas: ¡sólo hay que ir a visitar esta estupenda cañonera!

Antiguo lugar militar, hoy la cañonera de San Michele se ha convertido en un espacio de lo más evocador: durante los siglos, el agua ha penetrado por el techo de este antro clavado en las murallas, llenando así el espacio (que solía estar ocupado por los cañones y pertrechos) con estupendas y larguísimas estalagmitas y estalactitas.

¡El resultado es un espectáculo de la naturaleza extremamente fascinante y fácil de visitar!


Muy cerca de la Puerta de Sant’Agostino vas a notar una apertura hacia el subsuelo. Es la entrada de la Cañonera de San Michele, un espacio dedicado – en el pasado – a guardar los cañones y a alojar los soldados defendiendo la ciudad: hoy este lugar está totalmente invadido por una increíble cantidad de concreciones calcáreas, un verdadero espectáculo de la naturaleza bien valorizado por la iluminación eficaz.

Destaca también el tamaño de estas estalactitas y estalagmitas, las cuales alcanzaron una largueza asombrosa en “poco” tiempo: de hecho, si normalmente hace falta miles de años para crecer de esta manera (hasta 3 metros), aquí este crecimiento se realizo en “sólo” cinco siglos.

Esto se debe a la gran cantidad de cal utilizada para sellar las piedras formando la bóveda de la cañonera: al derretirse por causa de las infiltraciones de agua, la cal aceleró el proceso de formación.

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No hace falte ser espeleólogos y bajar cientos de metros en el suelo para visitar unas maravillosas formaciones cársticas: ¡sólo hay que ir a visitar esta estupenda cañonera!

Antiguo lugar militar, hoy la cañonera de San Michele se ha convertido en un espacio de lo más evocador: durante los siglos, el agua ha penetrado por el techo de este antro clavado en las murallas, llenando así el espacio (que solía estar ocupado por los cañones y pertrechos) con estupendas y larguísimas estalagmitas y estalactitas.

¡El resultado es un espectáculo de la naturaleza extremamente fascinante y fácil de visitar!


Muy cerca de la Puerta de Sant’Agostino vas a notar una apertura hacia el subsuelo. Es la entrada de la Cañonera de San Michele, un espacio dedicado – en el pasado – a guardar los cañones y a alojar los soldados defendiendo la ciudad: hoy este lugar está totalmente invadido por una increíble cantidad de concreciones calcáreas, un verdadero espectáculo de la naturaleza bien valorizado por la iluminación eficaz.

Destaca también el tamaño de estas estalactitas y estalagmitas, las cuales alcanzaron una largueza asombrosa en “poco” tiempo: de hecho, si normalmente hace falta miles de años para crecer de esta manera (hasta 3 metros), aquí este crecimiento se realizo en “sólo” cinco siglos.

Esto se debe a la gran cantidad de cal utilizada para sellar las piedras formando la bóveda de la cañonera: al derretirse por causa de las infiltraciones de agua, la cal aceleró el proceso de formación.