«Decir, hacer, besar, carta, testamento» es una obra dedicada a la figura del niño, centrada en su potencial y en las infinitas posibilidades que cada persona lleva dentro desde que nace. El espectáculo se presenta como un manifiesto de los derechos de la infancia, invitando a reflexionar sobre la sociedad actual y esos ritmos acelerados que a menudo nos llevan a tratar a los más pequeños como si fueran adultos en miniatura, sin tener en cuenta sus necesidades ni la importancia de escucharles como es debido.
A través de una serie de escenas que se suceden, la obra ilustra lo importante que es dejar que los niños vivan sus propias experiencias y se sientan valorados y en confianza. La propuesta va dirigida a niños, padres, profesores y al público adulto, invitándoles a descubrir las posibilidades que ofrecen las acciones individuales y colectivas.
El espectáculo no sigue una trama concreta, sino que reúne varias historias sobre la importancia del juego como elemento fundamental para el crecimiento y el autoconocimiento. El texto destaca que es responsabilidad de los adultos garantizar las condiciones necesarias para que el juego pueda tener lugar, valorando derechos fundamentales como el diálogo, el contacto con la naturaleza y la libertad de explorar elementos como el agua, la tierra o la luz.
Temas de la obra
El evento aborda varios aspectos relacionados con el crecimiento:
- La importancia del juego como actividad esencial para el desarrollo;
- El derecho a la exploración sensorial y a la manipulación de materiales naturales;
- La necesidad de espacios y horarios que se adapten a las necesidades de los niños;
- El valor de estar en contacto con los elementos naturales, como el amanecer, el atardecer y las estaciones.