Antes de cada palabra, un balanceo que te arrulla y te susurra «estás a salvo», esa danza primordial que te enseña el equilibrio y el espacio. Al son de esta música del cuerpo, se enciende luego la luz del color, el primer alfabeto de las emociones, que pone nombre a lo que sientes.
El rojo de un latido, el azul de una calma profunda. El balanceo construye el nido, el color pinta la habitación. Uno es la raíz que te sujeta, el otro es el ala que explora. Así, en el jardín, un día nacen unos seritos de colores que, balanceándose de aquí para allá, buscan a su mamá. Con la ayuda de los niños y las niñas, descubrirán dónde está y qué maravillosas sorpresas puede guardar y regalar.
Duración: 20’ + exploración – máximo 20 espectadores.
Tipo de espectáculo: Teatro físico y objetos
con Jasmine Monti.