Sigue el hilo del tiempo que une la Danza macabra pintada en el Oratorio dei Disciplini de Clusone con el reloj planetario de Pietro Fanzago en la Torre Cívica.
En el pasado no existían los relojes de pulsera; a lo sumo existía el “cebolla que se guardaba en el bolsillo y era patrimonio de unos pocos ricos..
Come faceva la maggior parte delle persone per conoscere l’ora?
Si affidava agli orologi pubblici, quasi sempre incastonati nella principale torre cittadina, di modo da essere visibili da tutti anche a distanza.
En el Palacio Marinoni Barca, del siglo XVII, decorado con frescos, puedes visitar un museo único que albergajunto con obras de artistas de Cluson una rara colección de mecanismos de relojes de torre, testimonio del alto nivel tecnológico alcanzado por nuestros antepasados. ¡Comienza tu viaje en el tiempo!