Castillo de Martinengo

Descripción

Desconocemos si Bartolomeo Colleoni volvió a ver a Solza y los lugares de su infancia. Sus intereses estaban concentrados en su feudo y en la exigencia de potenciar las defensas.

Por este motivo, el 29 de abril de 1456, adquirió las ruinas de un castillo en Malpaga, no muy lejano del río Serio, y comenzó rápidamente a construir una sólida fortaleza. 

Mientras tanto, fijó su residencia en Martinengo, centro de gran importancia y donde un castillo le ofrecía una morada válida. De su presencia nace la leyenda de la espada de oro de Colleoni que estaría atesorada entre los antiguos restos del castillo. Sin dudas, Martinengo merece ser visitada por sus numerosos testimonios históricas y artísticas, como también lo merecen Romano de Lombardía y Urgnano, importantes localidades estratégicas.


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Desconocemos si Bartolomeo Colleoni volvió a ver a Solza y los lugares de su infancia. Sus intereses estaban concentrados en su feudo y en la exigencia de potenciar las defensas.

Por este motivo, el 29 de abril de 1456, adquirió las ruinas de un castillo en Malpaga, no muy lejano del río Serio, y comenzó rápidamente a construir una sólida fortaleza. 

Mientras tanto, fijó su residencia en Martinengo, centro de gran importancia y donde un castillo le ofrecía una morada válida. De su presencia nace la leyenda de la espada de oro de Colleoni que estaría atesorada entre los antiguos restos del castillo. Sin dudas, Martinengo merece ser visitada por sus numerosos testimonios históricas y artísticas, como también lo merecen Romano de Lombardía y Urgnano, importantes localidades estratégicas.