50 SOMBRAS DE ROJO
“La pasión no es ciega, es visionaria”. Stendhal

Bérgamo ama el rojo. A partir de los colores de su bandera, esta tonalidad símbolo de la pasión siempre ha caracterizado las bellezas de esta tierra.

El amor de los bergamascos por la buena comida se puede apreciar en sus vinos rojos DOC y DOCG, que acompañan perfectamente su harina más antigua, la harina roja.
Ven a descubrir cada matiz de Bérgamo, en una atmosfera de romanticismo inigualable.  

 

El Valcalepio es el vino de los bergamascos. Se trata de la primera DOC de la provincia, protegida por un Consorcio cuyo símbolo es el condotiero Bartolomeo Colleoni: un rojo con carácter.
La DOCG más pequeña de Italia produce un preciado vino de pasas de color rojo rubí con matices purpureas. El Moscato di Scanzo es perfecto con el chocolate amargo, para un efecto afrodisiaco doble.
Al pie del monte de la Presolana se cultiva un maíz antiguo: el maíz “rostrato” de Rovetta. Con sus granos de color intenso se produce una harina amarillo oscuro con estrías rojas, con la cual se prepara una polenta especial.
Las músicas de Donizetti son la banda sonora ideal de la pasión: entre sus Melodías, preferimos el bombón al sabor de chile. Estos chocolates han sido creados en su honor por los pasteleros bergamascos.
Desde las Murallas Venecianas que abrazan Città Alta se admira le puesta del sol más espectacular: patrimonio de la humanidad y del amor romántico.
Quién sabe si Stendhal, célebre huésped de Palazzo Terzi en Bérgamo, consideraba sobre la pasión paseando por el “cuarto rojo”: una habitación maravillosa, cuyas paredes están cubiertas por damasco rojo, frescos y muebles barrocos.