Del encuentro entre los dos protagonistas surgen la alegría, la curiosidad, el miedo, la rabia, la tristeza, la soledad y la ternura: matices de distinta intensidad que dan valor a cada emoción y que conectan con el público joven.
No hay emociones buenas ni malas, todos las experimentamos a lo largo de la vida; lo importante es aceptarlas, reconocerlas y dejar que fluyan, aprendiendo a expresarlas y abriéndote a las nuevas que vendrán.
Un juego y una mezcla de colores, sonidos y movimientos crean magia, conexión, intercambio y transformación.
Tipo de espectáculo: teatro físico con música en directo
De y con Isacco Basilotta y Aichatou Cherif.