Atravesando las Murallas Venecianas con este particular medio de transporte, puedes desplazarte desde la Ciudad Baja a la Ciudad Alta mientras disfrutas de unas vistas espectaculares.
Desde hace más de 120 años, el funicular conecta el centro de Bérgamo con la Ciudad Alta, más concretamente con la plaza Mercato delle Scarpe, antigua sede de numerosas actividades comerciales. En 1430, esta plaza se utilizaba exclusivamente para la venta de zapatos, mientras que el palacio situado frente a ella y que ahora alberga la propia estación del funicular era la sede del gremio de zapateros.
El funicular de la ciudad es muy querido por los bergamascos, que ya no podrían prescindir de él: ¿qué otro medio de transporte permite, de hecho, viajar a través de la historia, atravesando las antiguas murallas venecianas que antaño defendían Bérgamo de los ataques enemigos? Dos elegantes vagones ascienden y descienden entre jardines floridos y vistas únicas: en un día despejado puedes disfrutar de una fantástica panorámica de todo el valle del Po, ¡e incluso vislumbrar los Apeninos!