La colección del Academia Carrara
Una pieza maestra de admirar en su espléndido marco.

Después de un “grand tour” por los museos internacionales, las obras más destacadas de Botticelli, Tiziano y Bellini vuelven a ser exhibidas en la pinacoteca de Bérgamo, que abre sus puertas totalmente renovada.

Siete años, seis países y tres diferentes continentes: un viaje en tapas en los museos más importantes del mundo, adonde la Académia llevó consigo los grandes pintores del Renacimiento, que llegaron hasta la Gran Manzana o Australia en avión, y alcanzaron Rusia por medio de camiones súper  protegidos.

Ahora Tiziano, Tiepolo y Bellini, con su maravillosa Virgen con el Niño, han vuelto al hogar, en la pinacoteca que lleva el nombre de su fundador: el Conde Giacomo Carrara, que en 1794 estableció la Carrara como galería didáctica para la escuela de pintura.

A lo largo de los siglos, el Academia va enriqueciéndose con donativos y se convierte en una de las colecciones de arte moderna europea más prestigiosa, guardada desde hace 1810 en el hermoso palacio diseñado por el arquitecto Simone Elia. Después de casi dos siglos, en 2008, la pinacoteca cierra para una larga restauración y un nuevo acondicionamiento: una ocasión imperdible para compartir con el mundo una maravillosa herencia de arte y belleza, que desde la reapertura del museo, el 23 de Abril de 2015, puede admirarse otra vez en Bérgamo.

Durante su “grand tour”, el Academia Carrara llega a Nueva York, al prestigioso Metropolitan Museum, que la reconoce como “una perla entre los museos italianos y una oasis para los aficionados de arte”, fascinado por las obras de los grandes del Renacimiento y de las piezas maestras de Lotto y Moroni.
Desde América hasta el otro lado del mundo: la Carrara llega incluso hasta la National Gallery of Australia de Canberra, hace un alto en Polonia al Muzeum Narodowe de Poznan con un enfoque sobre la pintura entre el siglo XV y el siglo XVII, mientras que con Botticelli y Guardi se presenta antes Francia, al Musée des Beaux Arts de Caen.
Las obras de Canaletto y Carpaccio son entre las más prestigiosas prestadas al Hermitage de Lausana para la exposición de la Carrara, que ofreció al público del museo Pushkin de Moscú y del Waldemarsudde Museum de Estocolmo una muestra de la espléndida colección que hoy se expone de manera permanente en Bérgamo.